Nuestra capacidad de reconocernos como víctimas, camino para alcanzar la paz

El Proceso de Negociación de La Habana ha suscitado un movimiento significativo desde la sociedad civil en torno a la participación activa en las discusiones de los diferentes puntos de agenda. Ha cobrado particular importancia el accionar de las víctimas en la búsqueda de una reparación proporcional al dolor infringido en el marco del conflicto armado colombiano. Es una actitud que merece toda consideración.

A propósito de la actividad realizada en Bogotá el pasado lunes 27 de octubre, denominada «Colombia abraza a las víctimas de las FARC» y de la actividad convocada en próximos días en Bilbao, España, denominada «Foro de Perseguidos por el Estado y el Paramilitarismo», deseamos exponer a la sociedad colombiana en su conjunto, el Estado y la insurgencia, la siguiente apreciación:

El reto fundamental de las víctimas y del conjunto de la sociedad civil es encaminar al país hacia una reconciliación sólida y una paz duradera. La superación de la guerra y por consiguiente la consolidación de un escenario de posterior a la firma de los acuerdos, ha de contar con el relato de la totalidad de los sobrevivientes, pues allí está esa parte de la historia encapsulada, de los sueños truncados de quienes hoy no nos acompañan. Consideramos que ir al encuentro de los ausentes y escuchar todas las voces, despojados de prejuicios, constituye la verdadera garantía para que los sobrevivientes brindemos un horizonte abierto a las generaciones futuras.

No entendemos la paz como algo diferente a reconocernos, escucharnos y cerrar el capítulo escabroso de nuestro conflicto con un relato compartido que garantice la no repetición de los hechos acaecidos. Concebimos la paz como un escenario donde los conflictos se desarrollen sin necesidad de anular a los contradictores y donde la dignidad humana sea la base y camino para encontrar las salidas a las diversas problemáticas sociales.

En éste sentido valoramos y compartimos el planteamiento y el espíritu de la Mesa de Negociación de La Habana sobre la necesidad de buscar un espacio común de encuentro que permita el reconocimiento del otro y a partir de ahí los consensos para superar el conflicto. Ese principio no ha de ser exclusivo de la Mesa, consideramos que ha ser un principio ejercido, no sólo por las partes, sino por la sociedad civil que asume su corresponsabilidad en la solución política del conflicto social y armado.

En el caso de las víctimas no puede esperarse menos de lo que los enemigos acérrimos en los últimos 50 años están haciendo en la Mesa de Negociación. Creemos que las actividades que dicotómicamente diferencian a las víctimas entre buenas y malas o que resaltan una singularidad en relación a las otras, va en detrimento del espíritu de reconciliación necesario para consolidar un acuerdo hacia la paz.

Estamos convencidos de que la tarea es lograr espacios de encuentro de las víctimas independientemente del victimario para reflexionar y abonar el camino, ya no solo para la firma de un acuerdo de terminación del conflicto armado, sino hacia una verdadera reconciliación.

Foro Internacional de Víctimas

Octubre 30 de 2014