PRONUNCIAMIENTO SOBRE EL PLEBISCITO EN COLOMBIA

“La noche es más oscura cuando el amanecer está cerca”.

                                                                                  (Adagio indígena)

Los resultados de la votación del Plebiscito del pasado dos de octubre en Colombia han sorprendido a propios y extraños con su 50.21% a favor del No. Hubo ese día varios imponderables que de diversas formas incidieron en el resultado negativo de la refrendación del “Acuerdo Final para la terminación del Conflicto y la construcción de una paz estable y duradera” suscrito entre el Gobierno del Presidente Santos y las FARC-EP el pasado 24 de agosto. De todos es sabido que el camino de la Paz está plagado de peligros y dificultades, y por ello hay que cerrarle el paso a las posiciones apocalípticas de la guerra. En consecuencia, el Foro Internacional de Víctimas (FIV) llama a convertir esta nueva dificultad del proceso de Paz en un momento para perfeccionar lo que en cualquier caso ha sido el ejercicio con mayores avances por sus contenidos y conclusión, creando las máximas expectativas nacionales y de la comunidad internacional.

Tenemos que destacar el trabajo realizado por diversas plataformas y múltiples expresiones organizativas de los colombianos (as) en el exterior las cuales han venido generando espacios de solidaridad, espíritu unitario y respeto por opciones diferentes. Ponemos en relieve la altura democrática desplegada, como un logro que nos incita a continuar por esta senda de la tolerancia, la reconciliación y la paz y seguir construyendo caminos de unidad con el exilio y la migración colombiana en nuestro compromiso por una paz incluyente y con justicia social.

Acoger y promover la Campaña por el SÍ en el Plebiscito fue apenas natural para el FIV, ya que desde nuestra conformación, hace ya un par de años, hemos venido respaldando el Proceso de Paz y apoyado los Acuerdos de La Habana, así como hemos insistido en la necesidad de iniciar de manera urgente una Mesa Pública de Negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que permita reforzar y ampliar el conjunto de los acuerdos. En particular, ha sido un motor de nuestras acciones de incidencia la demanda por una mayor participación del “conjunto de la sociedad” en estos procesos, y en particular de aquella que se encuentra en el exterior, siendo para ello necesario desarrollar mecanismos idóneos, específicos y efectivos. Hemos hecho también lecturas críticas de lo pactado en La Habana, señalado algunos vacíos en el Punto 5º de los Acuerdos que se traducen en un tratamiento superficial de los temas relacionados con la salida masiva y sistemática de connacionales como una de las consecuencias y de las afectaciones sociales más graves que heredamos del conflicto y la violencia política persistentes. En las últimas semanas, luego de la firma de los acuerdos, planteamos incluso algunas propuestas para subsanar estos defectos del proceso con una participación directa y representativa para su refrendación, que sin embargo no fueron acogidas. A pesar de ello, en un ejercicio de tolerancia, hemos mantenido nuestro compromiso y hemos trabajado arduamente por sacar adelante unos acuerdos que, con imperfecciones, están caracterizados, desde nuestro punto de vista, por el predominio de grandes virtudes que justificaron que a ellas hubiéramos aferrado nuestras esperanzas de poder reconstruir nuestros vínculos con nuestro país de origen y aportar a la construcción de un futuro diferente, aun desde la distancia en la que nos encontramos.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, consideramos que, a pesar del resultado del Plebiscito y si se quiere incluso paradójicamente, hoy tenemos un nuevo e inesperado escenario de diálogo y tolerancia, propiciado por una postura responsable del gobierno, la reiteración de la vocación de paz de las FARC-EP y un giro hacia el diálogo por parte de la oposición al proceso. Desde nuestra visión, esta es una NUEVA OPORTUNIDAD para ser inclusivos con otros protagonistas y contenidos; reivindicar el derecho universal a la rebelión para las insurgencias y su deslinde con el terrorismo pero también a buscar nuevos caminos ya sin armas; a prevenirnos contra la utilización de la Paz como herramienta partidista o de sujetarla a periodos presidenciales, para convertirla finalmente en política de Estado y, más que todo, en proyecto común para la Nación entera. Esta experiencia nos enseña a descartar las prisas como sinónimos de eficacia y esperamos que sirva de lección a nuestras clases dirigentes y logren visualizar la Paz como un Pacto Nacional que no se limite a un pacto entre élites, ya que éste deberá contar con la participación decisoria del Movimiento social, las organizaciones obreras, de género, campesinos, étnicas y, particularmente de las víctimas tanto en el país como en el exterior, todos y todas hechos iguales ante nuestra condición de ciudadanos de un nuevo Estado: de uno que ya no haga la guerra si no la paz. En ese espíritu desde todos los capítulos del FIV decimos: “¡PRESENTES, con el mismo compromiso pero con renovado entusiasmo!”

Conscientes del trabajo adicional que va a requerirnos esta nueva etapa de construcción de PAZ, celebramos desde ya e invitamos a la participación en el III Encuentro del Foro Internacional de Víctimas, a realizarse en Ginebra (Suiza) del 27 al 30 de Octubre del presente año, como un espacio de innovación y encuentro de todas las plataformas internacionales de la emigración y el exilio colombianos, para la armonización de los puntos de referencia y la construcción de una serie de propuestas que nutran la agenda del proceso de Paz y otros temas centrales para los(as) colombianos(as) en el exterior, así como dar impulso a la realización de la Conferencia Cuadripartita sobre Diáspora y Construcción de Paz.

Ante la nueva situación, nuevos retos surgen, pero también se descubren nuevas complicidades.

Foro Internacional de Víctimas

Américas – Europa

Octubre 3 de 2016

 

 

 

 

Rechazamos asesinatos y amenazas a estudiantes de la Universidad de Nariño

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Señores

Consejo Superior Universitario

Universidad de Nariño

San Juan de Pasto, Nariño Colombia.

Distinguidos miembros del Consejo superior universitario de la Universidad de Nariño, reciban un cordial saludo de la parte del Foro Internacional de Víctimas del conflicto colombiano.

Somos una organización internacional de víctimas del conflicto que vivimos en el extranjero como migrantes y otros en calidad de refugiados políticos reconocidos ante la ONU.

Nos dirigimos a ustedes para expresar ante todo nuestra más sincera solidaridad con las víctimas que dejara el accionar de grupos armados en Colombia y en el caso particular el accionar de los grupos paramilitares que azotaron la región y que convirtieron a la Universidad de Nariño en blanco de su despiadado y desrazonado proceder a partir del año 2000. Como es de su conocimiento, las víctimas directas de estos crímenes fueron los estudiantes Martín Emilio Rodríguez, Adriana Fernanda Benítez, Jairo Moncayo, Marcos Salazar, y el trabajador  Tito Libio Hernández. A esta lista debería agregarse los nombres de German Delgado Ordóñez quien fuera representante estudiantil ante el CSU, de Jairo Vicente Vallejo Chumpitaz, y de Edgar Arturo Burgos Ibarra, quienes fueran asesinados  cuando ya eran egresados. Asimismo, habrá que tener en cuenta un número considerable de estudiantes víctimas anónimas, que padecieron amenazas, señalamientos, prisión política, desplazamiento forzado y exilio.

Hemos sido conocedores de la iniciativa de algunos egresados de la Alma Mater, que busca impulsar un proceso de reconocimiento de la Universidad de Nariño como víctima y sujeto de Reparación Colectiva, tal y como lo estipula la Ley 1448 de 2011.

Entre los impulsores de dicha iniciativa se encuentra el Señor Jairo Armando Jurado Estrada, egresado de la Universidad de Nariño y quien participó en el Segundo Foro Internacional de Victimas que se llevó a cabo en Tynset, Noruega los días 19, 20, 21 del mes de marzo de 2016.

Les solicitamos con el mayor de los respetos se dignen ustedes adelantar las gestiones necesarias ante las instituciones concernientes para que esta iniciativa cumpla con el objetivo de construir Memoria Colectiva para disminuir el dolor de los familiares de las víctimas, de la comunidad universitaria y del país en general. Así una vez consolidada la paz como todos lo anhelamos, la reconciliación y la garantía no repetición de estos atroces hechos permitirán abordar con esperanza el porvenir de nuestras generaciones futuras.

Quedamos atentos a las determinaciones que emanen del CSU y su subsiguiente desarrollo al tiempo que reiteramos nuestro compromiso de continuar  apoyando en la medida de nuestras capacidades este proceso tan necesario.

De ustedes muy cordialmente,

Foro Internacional de Víctimas

Capítulos Américas – Europa y Retornados

Junio 23 de 2016